La Programación Neurolingüística

La Programación Neurolingüística

El Máster en Inteligencia Emocional multidisciplinar recibió en su quinta Jornada Formativa a la docente Maite Durán, doctora en Psicología por la Universidad Ramón Llull de Barcelona, para ofrecer a los alumnos una interesante ponencia donde profundizó en la llamada Programación Neurolingüística (PNL), un conjunto de técnicas y estrategias de un modelo que nos permitirá alcanzar nuestros objetivos y reforzar los recursos que poseemos. Como señala la Dra. Maite Durán, “las técnicas de PNL se pueden aplicar en cualquier ámbito, incluso en la vida diaria”.

Programación Neurolingüística es un término que se vale de varios vocablos para explicar su misma esencia. Con ‘programación’ se parte de la idea de que el cerebro es como un software, que nos proporciona la experiencia a través de las denominadas representaciones mentales o modalidades. La parte ‘Neuro’ se refiere a toda aquella información que nos entra a través de los cinco sentidos y procesa el sistema nervioso –siglas VAKOG, correspondiente a los sentidos visual, auditivo, kinestésico, olfato y gusto–, entendiendo que “somos lo que pensamos, somos lo que sentimos”. Y en cuanto a ‘lingüística’, se trata de dar un significado al mundo a través del lenguaje.

Los principales artífices de que hoy la PNL sea lo que es son sus ‘padres’, Richard Bandler y John Grinder, con los que nacería en la década de los 70 la Programación Neuroligüística, y posteriormente Virginia Satir (modelo sistémico) y Milton Erickson (trance o hipnosis ericksoniana), además la gran influencia la psicología de la Gestalt de Fritz Perls.

La Dra. Durán explica algunas de las principales características que definen a la PNL, subrayando que cada uno de nosotros posee un “mapa interior único”, dejando claro que el “mapa no es el territorio”. Nuestro ‘mapa’ interno de representaciones de la realidad se filtra a base de creencias, valores, expectativas, distorsiones, etcétera. Además, el mejor mapa siempre será el que “nos ofrezca más de un camino” (se requiere apertura mental, empatía y generar alternativas, base de la PNL). Además “todos los problemas tienen una solución” –mejor o peor, pero solución al fin y al cabo–, y desde la PNL “todo el mundo posee la fuerza que necesita”, es decir, que “todos tenemos los recursos que necesitamos para cambiar, seamos o no conscientes de ellos). La comunicación es uno de los pilares centrales en la PNL, y su significado dependerá siempre del resultado.

La primera y la tercera persona

Una de las claves en el proceso de la Programación Neurolingüística para analizar la realidad son las modalidades –a partir del VAKOG con imágenes, sonidos y sensaciones– y las distinciones, también conocidas como submodalidades (o cualidades de esas modalidades). Como ejemplo, en el ámbito visual destacarían detalles como el brillo, el tamaño, movimiento o el color. Y también cobra una especial relevancia el modo en el que tenemos de recordar o representar las experiencias: el estado asociado es el que se representa en ‘primera persona’, es decir, observando con los propios ojos –siendo protagonista, de manera que la carga emocional es mayor–, mientras que el disociado será la experiencia que se representa en ‘tercera persona’ o ‘modo espectador’. Por ello, ante la mayor o menor intensidad emocional, la estrategia a seguir es vincular los recuerdos negativos a un estado disociado, y los buenos a uno asociado. Como lo expresa la Dra. Maite Durán, “el efecto de un recuerdo depende más de las submodalidades que del contenido”.

Entre las técnicas con más valor en la PNL se encuentran algunas que ya hemos visto en el Máster en Inteligencia Emocional multidisciplinar como el Rapport y la Calibración. Mientras que el Rapport es la sintonía psicológica entre dos personas, con un entendimiento “compartido y empático”, la Calibración se basa en observar macrocomportamientos (tales como gestos, posición del cuerpo, voz, respiración, etc.) y microcomportamientos para acompasar el diálogo.

Los anclajes

Si bien nuestro cerebro lo hace de manera automática, el anclaje también se considera una técnica básica de la PNL que puede generarse a voluntad o inconscientemente, y pueden ser agradables o desagradables. La Dra. Durán define los anclajes como “asociaciones inconscientes entre dos representaciones”, con base en el VAKOG. Se trata de una acción estímulo-respuesta –pueden generarse por repetición o por experimentar una emoción intensa en un contexto determinado– , y en PNL se utiliza para disparar un recurso cuando se necesita. Además, la PNL permite la neutralización de anclas negativas y la potenciación de las positivas.

La formación de la Dra. Maite Durán en nuestro Máster multidisciplinar, con permanente participación del alumnado para aprender con casos prácticos, ha sido de gran interés para los estudiantes, quienes han podido ahondar en aspectos como el modelo de aprendizaje, estrategias mentales, la alineación en valores y los niveles neurológicos (pirámide de Robert Dilts), o modelos prácticos característicos de la Programación Neurolingüística como el SCORE o el SOAR.


Instituto Psicobiológico
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